POETRY

 

QUE YO NO TE CULPARÉ

Desnuda mi mente, arrástrame a la miseria, destrúyeme, detén mis pasos, líbrame de

vicios, de ambiciones, de deseos, acaba conmigo.

Puedo resistir el dolor, aplacar la ira, avivar la desgana.

Puedo contener las malas palabras, templar el orgullo, agachar la cabeza.

Pero solo pagando el precio de la ternura –una mano sobre mi mano, un

beso en mi frente, una presencia que se afirma–.

Y aún sabiendo que la razón me respalda, sé que nada podría sostenerse

jamás sin la calidez que reclamo.

Ni la hipótesis de un futuro.

Ni los cimientos de un hogar.

Ponme otra dosis de sabiduría, una canción suicida, un poema que nadie leerá, un puñado

de engaños que alivien el quemazón de la culpa.

Que yo no te culparé.

M.S

 

¿NO SE PUEDE SALIR DE LA MENTE?

Aquella coincidencia dolía.

Llevo días creciendo, y tú cediendo, yo sin excusa, tú

con cientos de privilegios.

Apuesto a que nunca pensaste que fuera tan difícil,

apuesto a que ahora comprendes que esto no es un rídiculo

intento de construir sobre ruinas.

Hoy me pregunto por qué y cuándo.

Hoy mis sentimientos (mortales) son alimentados por heridas (reales).

Hoy reafirmo aquello que nunca voy a anunciarte.

Aquella coincidencia duele.

¿No hay manera de salir de la mente?

MS

 

SIETE

El silencio tan espeso,

el espacio tan extenso

y tu sombra tan borrosa.

Sujeto la esperanza con mis propias manos,

con los ojos cerrados, esperando.

Mensajes en blanco, botellas en un mar en calma.

Yo que creía que no estaba,

hasta que tu viniste.

MS

 

¿POR QUÉ ESCRIBES?

Escribir es alejarse de la vida. Escribir es una ausencia.

Escribir es un abandono efímero del mundo y de nuestros rídiculos intentos de ver todo con claridad.

Escribiendo, damos un paso atrás respecto a la vida, para verla con una mayor indiferencia, para observarla con frialdad, para entenderla con desinterés. Escribiendo vencemos nuetsros miedos.

Escribiendo nos sentimos un poco menos solos.

Escribiendo damos las cosas por zanjadas: las obsesiones, la culpa, los recuerdos que nos desgarran lentamente.

MS

 

LO DE SIEMPRE

No puedo dormir, estoy demasiado cansada. Y mezclo cerveza con vozka y con ansiedad y con problemas y con mucha pena y con ojeras, pero aún así sigo teniendo un culo bonito y me sonríen por la calle.

Me he fumado mi último cigarro sabiendo que después no habrá nada. Y aún así queda la duda, la esperanza, ahí mirándome, sin renunciar, esperando a que me extinga o a que salga huyendo.

Me he hecho un café y he sentido lo de siempre.

He comprado chicles y he llorado.

Me abro la herida y me la vuelvo a cerrar constantemente. Como si un día cualquiera fuera a desaparecer, como si poco a poco fuera haciéndose más pequeña hasta que simplemente ya no este. Como si fuera a dejar de doler de tanto tocarla.

MS